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lunes, 1 de junio de 2009

QUE ES LA CRIMINOLOGÍA?

CRIMINOLOGÍA

La Criminología es el conjunto ordenado de saberes empíricos sobre el delito, el delincuente, el comportamiento socia/mente negativo y sobre los controles de esta conducta. Su ámbito científico puede caracterizarse de modo preciso con los tres conceptos básicos de delito, delincuente y control del delito. A ellos hay que agregar también lo que concierne a la víctima y a la prevención del delito.
El papel del criminólogo

Los criminólogos como investigadores científicos deben adoptar al menos cinco comportamientos los cuales se indican a continuación:

1. Observador: describe las cosas como "son" o como se las encuentra.
2. Teórico: explica las relaciones.
3. Ideólogo: argumenta a favor o en contra del estado de cosas y formula propuestas sobre cómo debería ser en realidad.
4. Práctico: contribuye a lo que debería ser según su concepción.
5. Metodólogo: analiza los diversos comportamientos. (Káiser, 1988, p.35.).

Los criminólogos deben adoptar una actitud de defensa social de manera que sus aportes vengan a contribuir en forma significativa en la lucha contra la criminalidad.

La relación de la criminología con otras disciplinas


Las relaciones de la criminología con otras disciplinas.
Con el Derecho Penal
El Derecho Penal se encarga sobre lo relacionado con el pensamiento decisorio, la interpretación y análisis teórico estructural del delito, así como los presupuestos procesales y de las vías jurídicas formales para la persecución del delito. A la criminología le compete el análisis de las circunstancias relacionado con la génesis, desarrollo y control del delito. (Kaiser, 1988, 51).
La relación que existe es que ambas disciplinas tienen como objetivo la solución de los conflictos sociales.
El espacio más estrecho entre el Derecho Penal y la Criminología es la múltiple colaboración. Ambas ciencias parte de la existencia de una sociedad determinada, cuya necesaria convivencia es afectada por actos o conductas dirigidas contra ellas. Para defender a esa comunidad de tales ataques, el Derecho describe esas conductas o actos e imperativamente, une el destino de éstos a una pena, aplicable a los autores de los mismos. Estamos ante la prevención general y, en su caso, especial, perseguidas por el orden legal punitivo. La Criminología que no, obstante persigue esa misma finalidad, intenta salvaguardar a aquella de tales hechos antisociales a través de medios distintos: con el estudio científico de los factores criminógenos que influyen y confluyen, de una manera general, con el sujeto activo de tales actos (Criminología General), para luego intentar neutralizarlos. Neutralizarlos por medio de un estudio sistemático de la peligrosidad del sujeto agente concreto, singular, que permita formular un diagnóstico y pronóstico de la personalidad criminal de éste y desembocar en el oportuno tratamiento en orden a su resocialización (Criminología Clínica). (Herrero, 1997, p.35).

Con el Derecho Procesal Penal
El Derecho Procesal Penal debe ser considerado como instrumento utilizado por el Estado y los ciudadanos al servicio de la lucha contra la criminalidad.
El Derecho Procesal Penal ha de relacionarse efectivamente con la Criminología, ciencia que estudia el fenómeno criminal en su conjunto, teniendo en consideración todos sus actores; delincuente, víctima y agentes relacionados con el control social. (Herrero, 1997, p.38).
La relación que existe es que ambas luchan contra la criminalidad.
Con la Política criminal
Para efectos de un mejor abordaje de la relación entre ésta disciplina y la criminología es importante conocer el concepto de política criminal como ciencia y como práctica.
Entendida como ciencia, la Política criminal pretende la exposición sistemáticamente ordenada de las estrategias, tácticas y medios de sanción social para conseguir un control óptimo del delito. La Política criminal práctica, en cambio, se limita a aquella actividad estatal, ante todo con los principios, procedimientos y medios del Derecho criminal, se dirige al control del delito y es ejercitada de modo predominante por los juristas. Sirven como medios de la Política Criminal, tanto el concepto del delito en cuanto instrumento de control de la conducta, como las sanciones, es decir las penas y las medidas de corrección y seguridad, así como las multas y medidas de la legislación sobre infracciones del orden. (Kaiser, 1988, 53).
La relación existente entre ambas disciplinas es que la Criminología le proporciona la materia prima (estudio de las causas o génesis de la criminalidad) a la Política Criminal de manera que se pueda comprender el funcionamiento de la criminalidad y así proceder a la estructuración de las estrategias, tácticas o mecanismo para obtener un control óptimo del delito.
Con el Derecho Penitenciario
El Derecho penitenciario (conjunto sistemático de normas jurídicas destinado a regular la ejecución de las penas y medidas de seguridad), es en nuestro días un Derecho identificado con la reeducación y resocialización del penado.
Recordemos que dentro del campo de acción de la criminología, se encuentra el tratamiento del delincuente, por lo tanto la relación entre estas dos disciplinas es que el Derecho Penitenciario presta el marco jurídico a la criminología y ésta le llena de contenido. (Herrero, 1997, p. 38-39).
Con la criminalística
La Criminalística tiene por objeto la utilización sistemática de conocimientos y de técnicas destinadas a detectar las infracciones penales, ofrecer las pruebas correspondientes e identificar a sus autores. La Criminalística es pues, una ciencia compleja, puesta al servicio de la investigación procesal-penal y, por ello, atiende, fundamentalmente, a los aspectos materiales o físicos del delito y de su autor o autores. La Criminología propiamente dicha, estudia las causas, la génesis y proceso, del fenómeno delincuencial, sus efectos, sus víctimas, su control, sus remedios, que pueden ser de carácter penal o no. (Herrero, 1997, p. 40).
La relación existente entre ambas disciplinas es que la criminología le proporciona a la criminalística material valioso a través de las causas o génesis del delito, de manera que la criminalística pueda encausar sus investigaciones para el esclarecimiento de los hechos así como la identificación de sus autores.
Método y técnicas de investigación criminológica

La criminología como ciencia empírica utiliza un método de investigación cuyo soporte son la observación y la experimentación, es decir un método empírico-inductivo.

Es importante tener claro que el derecho y la criminología utilizan métodos diferentes:
El jurista utiliza un método dogmático, abstracto, deductivo, formal. El criminólogo se vale de un método empírico, inductivo e interdisciplinario. (Herrero, 1997, p.233).
Por otro lado no existe un método criminológico, sino diversos métodos o técnicas de investigación. La naturaleza del objeto examinado y las finalidades de la investigación misma determinarán, en cada caso, cuál es el más indicado. García-Pablos de Molina, 1999, p.237).
Entre las principales técnicas de investigación criminológica, Rodríguez Manzanera, nos proporciona la siguiente clasificación:
1) - Técnicas estadísticas (que merecen un estudio pormenorizado su lugar).
2) - Biológicas (vg., estudios genéticos).
3) - Biotipológicas (vg., estudios corporales para elaborar tipologías).
4) - Antropológicas (de corte antropométrico, cultural, etc.).
5) - Psicológicas (por ejemplo, test, entrevistas, etc.).
6) - Médicas (así exploraciones con aparatos, análisis, etc,).
7) - Sociológicas (vg., observación y experimentación de laboratorio de campo).
8) - Criminalísticas (por ejemplo, estudio del lugar de los hechos, análisis de laboratorio con técnicas dactiloscópicas, fotografías, químicas, etc.).
9) - Clínicas (historial clínico del desviado).
10 - Biográficas (así, los estudios longitudinales, biografías y autobiografías de delincuentes).
11 - Documentales (informes, expedientes, memorias de organismos, etc.).
12 - Bibliográficas (producción científica: tratados, artículos de los diversos expertos, etc.).
13 - Psiquiátricas (así, exámenes del delincuente por especialistas, electroencefalograma, etc.). (Rodríguez Manzanera, 1990, p.54-55.)
Asi mismo de acuero con la estructura de las técnicas de investigación, existen dos grandes categorìas o métodos que son:
- Métodos cualitativos.
- Métodos cuantitativos.
En los primeros se tienen a los grupos de discusión, biografías, como técnicas de producción primaria; o el llamado análisis estructural de textos, como producción secundaria. En los segundos las encuestas sociales. (Canteras, 1991, p.112-113).
Objeto de estudio de la criminología :
El delito
Ha de entenderse por delito aquella conducta o conductas que, siendo lesivas de valores, intereses o bienes importantes para la comunidad (y por lo mismo, para sus miembros) están castigadas por una ley en sentido estricto. Por tanto teóricamente, no se puede confundir sin más, el concepto jurídico del delito y el concepto criminológico del mismo. En general, y en la práctica, estos conceptos coinciden, cuando el ordenamiento se elabora democráticamente dentro de un Estado Pluralista. El delito desde una perspectiva criminológica, haya de ser considerado como un fenómeno tanto individual como social. (Herrero, 1997, p. 140-141).
A la moderna criminología le interesan diversas facetas más llamativas del "crimen" que su delimitación formal, conceptual; preocupa, por ejemplo, su problematización, las funciones positivas que pueda cumplir como instrumento e indicador del control social, el volumen, la estructura y movimiento de la criminalidad, las estrategias criminalizadoras, el efectivo reparto de la criminalidad entre los diversos estratos sociales. (García-Pablos de Molina, 1999, p.74).

El delincuente
El delincuente es aquel que ejecuta un determinado comportamiento encaminado a atacar los valores esenciales de la sociedad y el bien produciendo con ello la vulneración de las normas que rigen la convivencia entre los miembros de la comunidad.
El delincuente se contempla "en sus interdependencias sociales", como unidad "biopsicosocial" y no desde una perspectiva "biopsicopatológica". (García-Pablos de Molina, 1999, p.73).
La víctima
Es aquella persona física o moral que sufre un daño producido por una conducta antisocial (y por lo tanto injusta) propia o ajena (esté tipificada o no), aunque no sea el detentador del derecho vulnerado. (Rodríguez Manzanera, 1990, p.66).
De acuerdo a lo anteriormente expuesto, se trata de una definición amplia que afecta tanto a sujetos individuales como a personas morales, a derechos de personalidad (vida, integridad física, honor, libertad...) como reales (propiedad...) tanto a los titulares de los derechos como a los allegados, deudos, etc). (Herrero, 1997, p. 158).
El control social
Por control social debe entenderse a ciertos procesos sociales que recaban la conformidad del individuo, sometiéndolo a pautas, modelos y requerimientos del grupo; cohesión, disciplina, integración son, pues, términos que describen el objetivo final que persigue el grupo, la sociedad, para asegurar su continuidad frente al comportamiento individual irregular o desviado. (García-Pablos de Molina, 1999, p.77).
Desde el punto de vista semántico, control social significa fiscalización, dominio, inspección, intervención, preponderancia, mando sobre alguien o algo. Control social equivaldría, por tanto desde este punto de vista a fiscalización, intervención, dominio, mando...sobre un grupo o grupo de personas, sobre sus ideas y creencias, sobre su actividad e interactividad. (Herrero, 1997, p. 182).
El control social se divide en dos grandes grupos a saber:
- Control social formal.
- Control social informal.

El control social formal es el que ejercen aquellas personas que tienen encomendada la vigilancia, la seguridad o el control como actividades profesionales. Por tanto en esta categoría se incluyen vigilantes, policías, jueces, fiscales, funcionarios de prisiones, etc.
El control social informal es el realizado por cualquier persona que actúa en un momento dado contra la delincuencia sin que el control del delito sea su actividad profesional. Ejemplo de ello pueden ser los vecinos de un barrio, los trabajadores de una empresa, los profesores de un colegio, los transeúntes momentáneos de una calle o los viajeros de un autobús. Ellos pueden inhibir o disuadir de que se realicen actos delictivos, ya sea por su propio interés personal, por el interés de la colectividad o por motivos altruistas. (Garrido et al, 1999, p.54).
Las disciplinas que forman parte de la criminología

Rodríguez Manzanera considera que la criminología se compone de las siguientes disciplinas a saber:
Antropología criminológica: Es el estudio de las características física y mentales particulares a los autores de crímenes y delitos. En definitiva vendrá a ser el estudio de las características del hombre criminal.
Biología criminológica: Estudia al hombre de conducta antisocial como un ser vivo, desde sus antecedentes genéticos hasta sus procesos anatomo-fisiológicos, abarca también la influencia de los fenómenos biológicos en la criminalidad y la participación de los factores biológicos en el crimen. Extiende pues, su campo a todos los aspectos anatómicos, fisiológicos, patológicos y bioquímicos de la personalidad criminal.
Psicología criminológica: el estudio del alma del sujeto criminal; alma (psique) en sentido científico y no filosófico. Rebasa mucho el límite de la observación individual de sujeto antisocial, proyectándose hacia estudios de la conducta criminal y de los factores psicológicos que influyen en la criminalidad, sean estos individuales o colectivos.
Sociología criminológica: Enfoca el quehacer criminal como fenómeno que se da en la colectividad, estudia sus causas y factores, sus formas, desarrollo, efectos y relaciones con otros hechos y conductas que se dan en sociedad. Además estudia los problemas criminales y trata de explicar los más completamente posible a la conducta antisocial, encontrándose temas que son verdaderos modelos o hipótesis de investigación, como las subculturas criminales, los conflictos culturales, la oportunidad de delinquir, el etiquetamiento, la marginalización, etcétera.
Criminalística: Es el fenómeno de procedimientos aplicables a la búsqueda, descubrimiento y verificación científica del hecho aparentemente delictuoso y del presunto autor de éste. Es necesario diferenciarla de la criminología, de la que forma parte. Su finalidad es reuniendo las ciencias y conocimientos humanos descubrir el cómo, cuándo, dónde, con qué y para qué de un crimen, para identificar y proporcionar el presunto criminal, así como para explicar y reconstruir el crimen.
Víctimología: Es el estudio científico de las víctimas, investigación que va más allá del sujeto pasivo del delito y se extiende a otras personas afectadas y a otros sectores no estrictamente delictivos, como el de los accidentes.

Penología: Es el estudio de la reacción social contra personas o conductas que son captadas por la colectividad (o por una parte de ella) como dañinas, peligrosas o antisociales. Estima el concepto como muy adecuado para incluir, en el mundo penológico, la reacción social, la reacción religiosa, la reacción moral, la reacción extra-legal y la reacción jurídica stricto sensu y también la violencia institucional. (Rodríguez Manzanera, 1990, p.57).

Alfonso Quiróz Cuarón :

(Chihuahua, 1910 - Ciudad de México, 1978) considerado el padre de la criminología mexicana. A los 15 años de edad pierde a su padre, víctima de un asesinato en las oficinas del ferrocarril en la estación de Tampico. Lejos de cambiar su vida, nace en él el interés del por qué de las conductas homicidas en los hombres.
En 1929 llega a ciudad de México desempeñándose como ayudante del Juzgado IV Correccional, formando parte del Consejo Supremo de Defensa y Prevención Social, al año siguiente ingresa como practicante en el Servicio Médico Forense.
En 1939 se convierte en el primer criminólogo graduado en la
Universidad Nacional Autónoma de México, obteniendo la jefatura de la Sección Médico Psicológica del Centro de Observación del Tribunal de Menores. Fue discípulo del gran psiquiatra forense José Gómez Robleda, quien estuvo a cargo del Neuropsiquiátrico General de la Castañeda. Sus informes sobre perfiles criminales tuvieron repercusión en todo el mundo.
En 1932 en la cárcel de Lecumberri junto con los doctores Matilde Carrillo, Benjamín Argüelles y González Enríquez se disponen a realizar los primeros estudios científicos sobre las personalidades atípicas de los reclusos logrando clasificarlas. Quiroz sostiene entonces que la política criminológica debe considerar no solo la reculsión si no también la rehabilitación, haciendo prevención en los aspectos sociales, económicos y psicológicos. Años más tarde no solo logra la búsqueda de recuperación de los presos si no que propone la edificación de diferentes unidades penales en la ciudad de México desapareciendo el reclusorio Lecumberri
Para él las ciencias Criminalísticas y las Criminológicas al unirse se enriquecen una a la otra complementándose, porque los conocimientos técnicos de la primera perfeccionan el por qué logrando una síntesis para la explicación de las conductas antisociales, lo que ayuda a establecer medidas preventivas.
Uno de los casos más sonados en los que intervino es el de
Jacques Mornad, el asesino de León Trotsky, gracias a sus pericias, se logró atrapar al criminal.
Gregorio Cárdenas asesino de mujeres a las enterraba en el patio de su casa fue también parte de su investigación en 1943. Este criminal no llegó a ser sentenciado, ya que durante su reclusión en la cárcel de Lecumberri cursó estudios de Derecho, lo que le valió poder defenderse y asesorar a otros reclusos en sus correspondientes procesos penales. Finalmente Cárdenas fue puesto en libertad.
El famoso falsificador Enrico Samprieto fue finalmente atrapado por la policía gracias a la intervención del Dr. Quiroz Cuarón en el año 1948.
La personalidad de otro asesino de mujeres:
Higinio Sobera de la Flor también fue investigada por él.
En 1952 coordina los estudios para establecer la autenticidad de los restos del último emperador Azteca, Cuauhtémoc, encontrados por la antropóloga Eulalia Guzmán. En 1965 la Organización de la Naciones Unidas (ONU) lo comisiona en República Dominicana para realizar estudios comportamentales de los soldados estadounidenses que habían invadido al país.

Precursores de la Criminologia


CÉSAR LOMBROSO:

Nació en Verona, Italia, el 6 de noviembre de 1835, judío, de posición desahogada, tuvo una infancia fácil y llena de gratificaciones. A los 15 años escribió sus primeras dos monografías: La Historia de la República Romana y un ensayo sobre la Agricultura de Roma Antigua.
Estudió medicina y realizó su tesis doctoral con el nombre de Estudio sobre Cretinismo en Lombardía. En 1858, va al Hospital de Santa Eufemia en Pavia, y obtiene permiso para practicar, fundando más tarde una sección de enfermos mentales. Para 1859 Italia entra en guerra y Lombroso se incorpora como médico. En 1863 regresa a su hospital y se le concede dar una clase como "privato docente", y por primera vez imparte lecciones de Psiquiatría presentando enfermos mentales en clase. En ese mismo año escribe: "Medicina Legal para Enajenados Mentales". En el año 1871, sucede un acontecimiento importante que produce un cambio importante no sólo en la vida de Lombroso, sino en la ciencia y en la humanidad, estando observando el cráneo de un delincuente, Lombroso, observó una serie de anomalías que le hacen pensar que el criminal lo es por ciertas deformidades craneales, y por su similitud con ciertas especies animales. Lombroso no busca una teoría criminogenética, sino que lo que quiere es encontrar un criterio diferencial entre un enfermo mental y el delincuente, pero al toparse con este descubrimiento, comienza a elaborar lo que él mismo llamaría: "ANTROPOLOGÍA CRIMINAL". En 1872, después de haber dirigido un manicomio publica un libro: Memorias sobre los Manicomios Criminales, en donde expone las primeras ideas sobre la diferencia que hay entre el delincuente y el loco, y sus ideas respecto a que el delincuente es un enfermo con malformaciones muy claras. Lo que Lombroso busca o trata de exponer en sus trabajos es la necesidad de que existan manicomios para criminales, y la necesidad de que los locos no estén en las prisiones, sino que se les interne en instituciones especiales; pero también expone la necesidad de que si esos enfermos han cometido algo antisocial no se les mande con los demás psicóticos, porque son una amenaza, sino que plantea la creación de manicomios especializados para criminales. Lombroso escribe, también, el libro llamado El Genio y la Locura, donde expone la teoría de que en realidad todos los genios están locos, que el genio es un anormal, y Lombroso expone como del genio a la locura o de la locura al genio, en realidad no hay más que un paso.
Finalmente el 15 de abril de 1876 se puede considerar la fecha oficial del nacimiento de la Criminología como ciencia, ya que ese día se publica el TRATADO ANTROPOLÓGICO EXPERIMENTAL DEL HOMBRE DELINCUENTE, en el cual Lombroso expone su teoría.
De 1885 a 1889 suceden dos acontecimientos remarcables para Lombroso y para la Escuela Positiva:
El primero es la celebración del Primer Congreso de Antropología Criminal, en Roma, ahí se presentan los principales tratadistas en materia de criminales de todo el mundo, en este congreso los italianos exponen sus teorías, convirtiéndose esto en un éxito extraordinario.
El segundo fue un golpe terrible para Lombroso, pues se aprueba el nuevo Código italiano en donde mientras en lo académico el positivismo triunfa y todo es positivista, en cuestiones jurídicas los diputados aprueban un código bajo los lineamientos de la Escuela Clásica, sin incluir ningún concepto de la Escuela Positiva.
Sin embargo, el código en el que se van a incluir todos los conceptos y conocimientos de la Escuela Positiva, se publicaría un año después de la muerte de Ferri, es decir, cuando los principales positivistas están ya muertos.
En 1893 se publica La Donna Delincuente o la Mujer Delincuente, en donde, Lombroso, Expone la teoría de la Criminalidad por equivalencia, afirmando que la mujer se prostituye y por eso no delinque tanto como el hombre.
Lombroso impulso y creo los Congresos Internacionales de Antropología Criminal, de los cuales hablaremos más adelante en el transcurso de este trabajo.
Lombroso muere el 18 de octubre de 1909, a los 75 años de edad, y dejando un gran legado a la historia no sólo de la criminología, sino de la medicina y de la ciencia en general, es sin duda un gran precursor e iniciador de la criminología.

ENRICO FERRI:

Nació en San Bernardo Po, Mantúa, el 25 de febrero de 1856. Presentó su tesis en la que trata de demostrar que el libre albedrío es una ficción, y que debe substituirse la responsabilidad moral por una responsabilidad social. En 1882, Ferri, realizó estudios sobre la pena y publicó el libro titulado Socialismo y Criminalidad. En 1912 se aprueba la creación de un Instituto de Derecho Penal en la Universidad de Roma; Ferri es llamado a dirigirlo y lo denomina "Scuola di Applicazione Guirídico-Criminale". El curso era dividido en cuatro partes: el delincuente, el delito, las sanciones y el procedimiento. Ferri se caracterizó por que se dedicó a lograr que Italia tuviera un código penal de corte positivista, y en 1921 se presenta el proyecto realizado por una comisión presidida por el mismo Ferri en la que participaron representantes de diversas escuelas, no es un código cien por ciento positivista; pero satisface a la mayoría.
Sin embargo, la situación politíca dificultó la aprobación del proyecto, el partido fascista llegó al poder y se formó una nueva comisión de que tomó parte Ferri.
Por desgracia, Ferri no alcanzó a ver promulgado el nuevo código, pues murió en el año de 1929, siendo el código aprobado en 1930. Durante sus últimos años Ferri desarrolló una infatigable labor académica, viajo a Sudamérica y a varios países europeos, participó en múltiples congreso, junto con Lombroso, su maestro y amigo, así como con Garófalo. Resulta indudable e indiscutible la influencia que Ferrí tuvo en lo político, filosófico, literario, jurídico y por supuesto criminológico.
RAFAEL GARÓFALO:

Nace en Nápoles, Italia, el 18 de noviembre de 1851. Desarrollo el estudio del Derecho Penal sobre nuevas bases. Antes de formar parte de la Escuela Positiva, Garófalo, había ya publicado algunos escritos, que serian de mucha importancia para la nueva escuela, pues daba las bases y la orientación jurídica necesaria, además de conceptos como: peligrosidad y prevención especial y general. Para 1885 publica: Estudios recientes sobre la Penalidad, y en 1880 Criterio Positivo de la Penalidad. En 1885 sale su obra maestra: "Criminología". Dice Gómez Grillo y dice bien que si Lombroso concibió la Criminología como Antropología Criminal y Ferri como Sociología Criminal, Garófalo no va a intentar ni uno ni otro fin. Su misión consistirá en terminar de enhebrar con fríos raciocinios éticos y sociológicos, con ajustada lógica jurídica, el enjambre conceptual del novísimo testimonio científico. Sin duda la gran preocupación de Garófalo fue la aplicación de la teoría Criminológica a la práctica, tanto en el aspecto legislativo como en el judicial, así, hace el primer esquema de las penas de acuerdo no al delito, sino a la clasificación del delincuentes.
Aparte de las diferencias filosóficas, su desacuerdo con sus colegas fue en cuanto al determinismo absoluto, que no podía aceptar, y en cuanto a la pena de muerte, de la cual Garófalo era un ferviente partidario.
Garófalo participó en los Congresos Internacionales de Antropológia Criminal y de la Asociación Internacional de Derecho Penal.
Fue profesor de la universidad de Nápoles, y su denominación al conjunto de conocimientos referentes al crimen y al criminal: Criminología, fue la que tuvo fortuna, por encima de la Antropología lombrosiana o la Sociología ferriana.